Grupos sociales Partidos políticos

Religión: la protagonista nueva de la crisis en Bolivia

29 noviembre, 2019

Ante los acontecimientos políticos recientes en Bolivia, es importante analizar cómo la religión, pese a haber estado siempre presente, ahora tiene un papel más preponderante en diversos movimientos políticos en América Latina, así como en el discurso de sus líderes.

“La Biblia vuelve a Palacio”, fueron las palabras de Jeanine Áñez tras asumir la presidencia interina de Bolivia. Luego de casi 14 años de Gobierno, Evo Morales renunció y dejó al país hermano sumergido en crisis. Sin embargo, varios activistas religiosos políticos bolivianos consideraron que la fe y el culto religioso podrían tener cabida en el nuevo Gobierno. Áñez y su polémica frase al ingresar a Palacio de Gobierno alertó sobre la nueva presencia de evangélicos en el poder del país del altiplano.

Aunque los evangélicos en América Latina han llegado a este continente en el siglo XIX, comienzan a crecer como estadística relevante a partir de la década del 70, e ingresan en la política en los años 80. Este proceso, visto como un fenómeno continental, es estudiado por el investigador del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP), José Luis Pérez Guadalupe, quien como sociólogo y teólogo lo ha investigado por más de 30 años. Con el apoyo de la fundación Konrad Adenauer Stiftung. El también profesor de la Escuela de Posgrado de la UP, publicó en octubre de 2019 la segunda edición de “Evangélicos y poder en América Latina”, libro del que es editor junto con Sebastian Grundberger. La edición en inglés de esta publicación también fue lanzada en junio de este año, en la que Pérez Guadalupe también es autor.

Este contexto es importante para comprender situaciones como los hechos narrados de Bolivia. Además, de Áñez, evangélica, otros personajes religiosos han cobrado fama como Luis Fernando Camacho, líder católico opositor, quien ha dicho que "Dios existe y ahora va a gobernar Bolivia para todos los bolivianos".

Evangélicos más allá de Bolivia: su expansión por América Latina

América Latina ya cuenta con otros casos emblemáticos de políticos y religiosos, al mismo tiempo, como Fabricio Alvarado, candidato evangélico que en Costa Rica venció en la primera vuelta electoral. En México, al actual presidente Andrés Manuel López Obrador se unió a un partido evangélico durante la campaña. Y finalmente, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, gana las elecciones con el 60% de apoyo de las iglesias evangélicas.

¿Por qué el tema religioso ha surgido con ‘virulencia’ en Bolivia? Pérez Guadalupe tiene una hipótesis. “Han sido 14 años de represión de Evo Morales de la religión cristiana. Ha habido un maltrato a los cristianos en Bolivia por parte del presidente [Morales] en todo su discurso y acciones. Y la verdad es que los cambios culturales no se logran por decreto. Pretender desconocer cinco siglos de historia con su discurso de ‘A partir de ahora se acabó el cristianismo y ahora comienza la Pachamama’, creo yo que es una mala receta”, señala, sin justificar otros comportamientos, intolerantes o violentos.

Por lo tanto, según Pérez Guadalupe hay una reacción de los cristianos que fueron reprimidos, ofendidos y maltratados por más de una década bajo el mandato de Morales. Teniendo en cuenta, incluso, que Bolivia es uno de los países con menos presencia evangélica en todo el continente. Resulta curioso, añade, que ahora Morales, desde México, apele a la Iglesia Católica para que intermedie, cuando por muchos años la maltrató.

La cuestión religiosa en Bolivia surge en un caótico escenario donde existen problemáticas paralelas por los temas indígenas, regionales, económicos, sociales e ideológicos. “La lucha de los grupos evangélicos del siglo pasado era por conseguir la libertad religiosa que no existía y, en cambio, la lucha de este siglo es por la igualdad religiosa, y tratar de ponerse al igual que la iglesia católica”, sostiene Pérez Guadalupe.

En opinión del investigador del CIUP, el estatus legal de los evangélicos en Chile es exactamente igual al de la iglesia católica. Y en Brasil, ambas religiones coexisten sin mayores incidentes. Bolsonaro dice ser católico, y al mismo tiempo, acude a ritos evangélicos para acompañar a su esposa e hijos, de confesión evangélica. Además, tiene como Ministra de la Mujer y Derechos Humanos y Familia a Damaris Alves, quien también es pastora pentecostal.

Pero los evangélicos no llegan a más del 10% en Bolivia, es decir, muy por debajo de los porcentajes de otros países como El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras, con una presencia de 40%. Así, en Bolivia hubo una explosión por una conjunción de una serie de factores que vienen aquejando al país. “Salta la chispa y tienes leña suficiente como para que prenda el fuego. Si Carlos Mesa hubiera ganado las elecciones, esta no hubiera sido la reacción. Él no está liderando este movimiento político religioso, ha sido más bien un liderazgo laical, y eso hay que rescatarlo, pues no es muy común dentro de la iglesia católica”.

Problemas étnicos y sociales de larga data en Bolivia

Pérez Guadalupe cree que las divisiones regionales entre collas (del altiplano) y cambas (de Santa Cruz), sumado a la discriminación racial contra la cultura indígena son conflictos históricos que se atizaron durante el Gobierno de Evo Morales. Esta confrontación y el sentimiento de superioridad frente al ‘otro’ explica en parte las divisiones sociales.

Por otro lado, “se han unido católicos y evangélicos; entonces, no es un problema evangélico versus no evangélico. El tema es cristiano. Los evangélicos y católicos versus lo que estaba imponiendo y presionando Evo: una religión autóctona, desconociendo cinco siglos de cristianismo. Según Pérez Guadalupe, no puede desconocer que el 90% de los bolivianos son cristianos, muchos sincréticos, quienes también tienen sus religiones andinas.

Religión y política ¿pueden ir juntas?

El docente Pérez Guadalupe asegura que la relación religión-política no es nueva y que, en varios ámbitos, se seguirá dando en los países latinoamericanos. “La novedad es que los evangélicos están desplazando a los católicos en este juego”.

Históricamente, al ser la iglesia católica la única monopólica en el continente, esa relación religión-política se daba a través de la relación iglesia-Estado mediante concordatos. No obstante, en los últimos años, el porcentaje de la población católica ha estado bajando. Por consiguiente, entran nuevos actores en el plano político, y entre ellos, los evangélicos.

A estos nuevos actores, precisa, hay que saber diferenciarlos: ¿son evangélicos políticos o políticos evangélicos? Pérez Guadalupe llama evangélicos políticos a los líderes que incursionan en la política de manera instrumental, y que buscan solo el interés de su grupo religioso. No entran como ciudadanos a la política, sino como creyentes. Mientras que, los políticos evangélicos, inspirados en sus creencias, buscan el bien común dentro de los parámetros que permite el juego democrático. El problema de los ‘evangélicos políticos’ es que quieren imponer su credo religioso a todos los ciudadanos de un país. “Ese es el riesgo de teñir de un tono religioso a la política”, agrega.

Los evangélicos en el Perú

Los evangélicos que entraron en la política como Pedro Arana de la Constitución de 1979, Victor Arroyo en los 90’s y otros líderes evangélicos, por ejemplo, son de un perfil particular en la historia. Los líderes de ahora, en cambio, como la congresista Tamar Arimborgo, según Pérez Guadalupe, no representan a todos los evangélicos, sino a un sector radical, por ello, muchos feligreses no se identifican con ella. En paralelo, entre 2018 y 2019, distintas figuras prominentes del Congreso, entre ellas Pedro Olaechea, católico, y quien fue presidente del Parlamento, han alentado activamente marchas y reuniones del colectivo ‘Con Mis Hijos No Te Metas’, junto con la ex congresista católica Rosa Bartra, entre otros ex parlamentarios.

Pérez Guadalupe alerta del peligro de pretender volver a un “constantinismo” en estos tiempos. Es decir, pretender la resacralización de la sociedad y la política, y volver a Estados confesionales. Esta fue rechazada por Lutero y las sociedades han avanzado hasta Estados laicos. No obstante, hoy surge el protagonismo de los evangélicos y su acercamiento con los políticos. ¿Será que estamos pasando de un nacional catolicismo a un nacional evangelismo? se pregunta Pérez Guadalupe.

Copyright 2019 - Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico