Economía ambiental Políticas sociales

Protección básica de vivienda atenúa daños de alteraciones climáticas por El Niño

28 febrero, 2020

Un programa de intervención temprana fue efectivo para mitigar los desastres ocurridos por el fenómeno El Niño del año 2017 en hogares de Lambayeque.

Cuando las familias toman acciones simples de protección ante la inminencia de la llegada de eventos naturales extremos, como el Fenómeno El Niño, los daños a la infraestructura de sus casas se reducen significativamente, evidencia que fue recogida por investigadores del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP).

En efecto, los economistas del CIUP, Julio Aguirre y Daniel de la Torre Ugarte, junto con sus colegas de profesión, Paulo Quequezana y Mauricio Collado, y el Asesor Científico del Centro del Clima de la Cruz Roja, Juan Bazo, realizaron un experimento de intervención temprana, que consistió en la entrega de un “kit” de reforzamiento de viviendas: calaminas para los techos, herramientas básicas (clavos, materiales de construcción), así como un manual y capacitación de su colocación; el objetivo era mitigar el posible daño que se previó por El Niño de 2016.

Esta intervención, de acuerdo a un modelo de predicción climatológico terminó sirviendo para el mismo fenómeno del siguiente año, 2017, cuando fue de mayor magnitud. El financiamiento del estudio lo brindó la Cruz Roja de Alemania.

Las acciones tempranas tuvieron un claro efecto en los resultados obtenidos: una caída en la escala de daños en el hogar en alrededor de, al menos 63%, en comparación con las familias que no recibieron el “kit” ni la capacitación para su instalación. Para Aguirre, “los resultados encontrados muestran el valor que tienen las intervenciones anticipadas como mecanismos de alerta o acción temprana”.

Previamente, con la Cruz Roja se había detectado tres posibles puntos de intervención en el Perú frente a eventos climáticos extremos: Puno (heladas extremas), Iquitos (inundaciones extremas) y Lambayeque (precipitaciones extremas). Los investigadores indicaron que, en los tres casos, el sistema descansa en la existencia de un modelo climatológico que prediga eventos extremos. Ahora bien, la intervención solo se pudo concretar en Picsi, (Chiclayo, Lambayeque), dado que solo en tal locación se produjeron daños severos.

Proteger para salvar vidas y capital económico
El investigador de la Torre Ugarte recalca que no se puede evitar que caiga el huaico, ni el daño de las lluvias, “se trata de proteger y dar asistencia a las personas ante estos eventos extremos, con la idea de que va a ser mejor hacerlo antes”.

La idea era que el reforzamiento de las casas reduciría el daño potencial por las lluvias e inundaciones asociadas a un evento extremo previsto para El Niño del 2016 en el distrito de Picsi, provincia de Chiclayo, en la región costera de Lambayeque, en el noroeste del país. Sin embargo, como se mencionó, el fenómeno fue débil en 2016, pero de más intensidad durante El Niño del 2017.

Normalmente, la alarma del modelo climatológico se activa de dos a tres meses antes de la ocurrencia del fenómeno de lluvias extremas, con una probabilidad de 80% y basada en información que proveen modelos meteorológicos.

Los hallazgos de dicha intervención en Picsi, fueron volcados en un artículo: Evaluación de mecanismos de acción temprana en el Perú en preparación de El Niño (Evaluation of Early Action Mechanisms in Peru Regarding Preparedness for El Niño), el que se publicó en la revista especializada en riesgos de desastres: International Journal of Disaster Risk Science. Vol. 10, N° 4.

La información de base se recopiló en 2016, cuando esta acción temprana, basada en pronósticos de El Niño para ese año, fue activada; mientras que la información de los resultados de la intervención se recopiló después de que El Niño costero golpeara. Estas dos bases de datos permitieron estimar rigurosamente el impacto de la intervención en el nivel de daños de las viviendas, comparando aquellos hogares que recibieron el apoyo del programa con los que no accedieron al mismo.

Resultados positivos de intervenir temprano
La principal lección del estudio indica que el programa de intervención temprana tuvo un impacto positivo, en términos de su efectividad para mitigar el daño causado por El Niño de 2017. El estudio analizó los impactos en la infraestructura de las viviendas y, para futuras investigaciones, se podrían considerar los efectos en otras variables, como la calidad de los alimentos de los hogares beneficiarios, estrés psicosocial, ventas de activos valiosos y préstamos financieros.

Los autores aclaran que el estudio tuvo limitaciones por el lapso de tiempo transcurrido entre la instalación de las calaminas y la real ocurrencia del fenómeno extremo (un año, en vez de alrededor de tres meses). Además, la información recolectada era insuficiente para realizar un análisis costo-beneficio, crucial para evaluar y comparar las alternativas que podrían reducir los riesgos de desastres. De La Torre Ugarte reveló que para evaluar bien el modelo no basta con un piloto, pero sí puede ser el comienzo. “Para perfeccionar la intervención es necesario un periodo más largo de tiempo”, opinó.

Los autores sugieren que las instituciones de asistencia públicas o internacionales (como Defensa Civil o la Cruz Roja) desarrollen e implementen procedimientos para recabar datos económicos completos, antes y después de sus intervenciones, de modo que se puedan analizar completamente los beneficios económicos. Adicionalmente, para Aguirre, es clave seguir generando este tipo de evidencia, en otras instancias y zonas geográficas, que conlleve a que el Estado pueda efectuar una mejor asignación de los recursos en la mitigación de posibles desastres.

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