Historia económica Crecimiento económico

Desarrollo y evolución de la economía en la región sur peruana

16 diciembre, 2019

Historia económica del sur. Lanas, minas y aguardientes en el espacio regional es un nuevo libro que cubre la economía del Perú desde la época pre-hispánica hasta el siglo XXI. La amplia publicación ha sido editada por nuestro Investigador CIUP Martín Monsalve, quien también escribió un capítulo sobre el desarrollo de la industria en Arequipa y Cusco, entre 1890 y 1930.

El rol político y económico que tuvo toda la región sur o surandina a comienzos del siglo XXI ha sido importante, pero la historia peruana se refiere mayormente a Arequipa, Cusco y, en ocasiones, Puno. Por ello, Martín Monsalve, investigador del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico, se comprometió a sacar a la luz, como editor, ‘Historia económica del sur.’ Lanas, minas y aguardientes en el espacio regional; tarea encargada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y el Instituto de Estudios Peruanos (IEP). Además, el texto, que forma parte de la colección de Historia Económica Regional que edita el BCRP, contiene un capítulo en coautoria de Monsalve acerca de los orígenes de la industria y comercio en Arequipa y Cusco, entre 1890 y 1930.

El volumen empieza con un ensayo sobre la época pre-hispánica, que cubrió 10 000 años, desde la cultura Tiwanaku hasta el imperio de los incas. Termina con capítulos sobre la economía del presente siglo. Este compendio histórico lo presentó Monsalve con los comentarios de Lucía Balbuena, arqueóloga y profesora de la Pontificia Universidad Católica del Perú y Marisa Remy, socióloga e investigadora principal del IEP; el moderador fue el historiador Carlos Contreras. La cita fue en la Feria Internacional Ricardo Palma, el 24 de noviembre del 2019 (mira las fotos aquí). También lo presentó Monsalve en el Cusco, el 5 de diciembre, con el apoyo del Centro Bartolomé de las Casas; y en Arequipa, el 11 del mismo mes, en la Universidad San Agustín (UNSA).

El Sur Andino que pudo ser un polo de desarrollo

Según Monsalve, el libro hace dos preguntas principales: por qué, pese al surandino tener un pasado económico común, luego se separó; y por qué la región sur no se convirtió en un polo de desarrollo regional, como lo hizo Monterrey en México o Medellín en Colombia. El investigador sostuvo que el libro busca resolverlas a través de estudios de largo plazo que hacen un “análisis histórico sobre cómo la evolución de las estructuras e instituciones económicas han definido lo que hoy denominamos la región sur peruana, a lo largo de más de quinientos años”.

Monsalve recuerda que no es una región “natural” sino una creación histórica, política, económica y cultural. Una propuesta del libro es que en el tiempo (hasta 1930) la región se ha articulado en torno a determinados productos como quinua, minerales, aguardiente, textiles y lanas. Una segunda propuesta es que tales bienes articularon diversas actividades económicas, aunque no cadenas de valor que protegieran a la región de los choques externos tanto económicos como políticos. Una tercera es que la creación de tales cadenas fue complicada, y no solo de voluntad de las élites porque dependían de la evolución de los sistemas laborales y de propiedad de la región, del acceso a créditos, la infraestructura y la política internacional.

El libro se estructura alrededor de cuatro capítulos generales. El primero, de Rafael Vega Centeno y Grace Alexandrino se basa en el concepto de “Andes-Centro-Sur” de Luis Lumbreras para definir un espacio regional que abarca desde el sur de Arequipa actual hasta Tacna, todo Bolivia y el norte de Argentina y Chile. Los autores proponen que la domesticación de la quinua y los camélidos colocó al actual altiplano boliviano-peruano como el núcleo de esta mega región.

Las poblaciones prehispánicas y su economía en el Sur Andino
Balbuena comentó sobre el recién mencionado capítulo: “Economía y sociedades prehispánicas en el Sur Andino”, escrito por Vega-Centeno y Alexandrino. Resalta la claridad del texto, “que permiten entender cómo se desarrolló el proceso evolutivo de las sociedades prehispánicas en el área Centro-Sur, a partir de la cultura material y las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo por diferentes investigadores”. Este capítulo no solo introduce al lector a la definición de los “Andes-Centro-Sur”, sino que contextualiza la consolidación territorial y el desarrollo de la complejidad social en la región.

Asimismo, Balbuena señala que “los autores desarrollan cómo el estado Inca se extendió desde el Cusco y controló con la construcción del Collasuyo y la red de caminos asociados, que se desplazaban hacia los valles occidentales”. Según la docente, el texto ayuda a entender el desarrollo socioeconómico y político del área como un todo, lo cual considera “un aporte significativo para entender el pasado histórico de la región sur a partir de su cultura material”, finalizó.

Economía en el virreinato
Monsalve asegura que en su análisis económico de la región en el período colonial, Kendall Brown sostiene que el centro minero de Potosí se convirtió en el eje de la región que articulaban un basto mercado de telas, hoja de coca y vino. Lo nuevo de este capítulo es que ilustra cómo las ciudades de Arequipa y Cusco, junto al puerto de Arica, se convierte en un triángulo clave para el desarrollo territorial. Brown también analiza el impacto de las Reformas Borbónicas en la zona pues la creación del virreinato del Río de la Plata marca el inicio de una nueva fragmentación política en la región sur.

De forma sucesiva, el capítulo de Nils Jacobsen analiza el periodo más importante en la formación de la actual región sur del Perú. Ciclos cambiantes de materias primas, internacionalización limitada y productividad restringida: la economía del sur peruano, 1821-1932’. Las transformaciones entre 1821 y 1930 explica, en opinión de Monsalve, el rezago económico de la región y por qué el sur del Perú no es equivalente a Monterrey o a Medellín.

Jacobsen fundamenta que el comercio mercantil de las lanas no puede reemplazar a la minería como una actividad articuladora de la región. Además, otros problemas en la zona son los conflictos internacionales que dificultan la integración comercial y los obstáculos en infraestructura de transporte y acceso a crédito. Para 1930 la región había perdido su relevancia en la economía peruana, y de acuerdo a Gustavo Riesco, se inicia un proceso de atomización departamental que caracteriza al siglo XX y principios del XXI. Riesco propone que ante la pérdida de protagonismo económico, las élites locales intentan programas de desarrollo localizados alrededor de sus ciudades principales (Arequipa y Cusco), aliandose de forma “individual” con el Gobierno central, que a mediano plazo desmembró la región.

Materias primas y baja productividad
Sobre el capítulo de Jacobsen, Remy señaló que “el texto se organiza siguiendo el pulso de la economía regional en dos ciclos: con períodos de auge y caída”. La primera parte abarca desde 1821 a 1883: de la independencia hasta el final de la Guerra del Pacífico; mientras la segunda es de 1884, con el período post-guerra, hasta 1932, con la gran depresión. Según Jacobsen, en la década de 1860 hubo grandes cambios en la tecnología de las comunicaciones, entre ellos el ferrocarril y el telégrafo. Sin embargo, aún se utilizaban viejas tecnologías de transporte para movilizarse, entre ellas las mulas y las llamas. Remy, quien define el capítulo como “un texto excelente con una visión completa del sur”, dice que esto muestra la coexistencia de realidades económicas distintas.

Puno, Arequipa y Moquegua son Sur Andino
La segunda parte del libro está compuesta por estudios que desarrollan algunos temas de los capítulos de la primera. Así, el capítulo de Nicanor Domínguez trata sobre los circuitos mineros y mercantiles en Puno de los siglos XVI y XVII: el rol de los sistemas laborales y el estado colonial en la constitución del espacio regional. Por otra parte, el texto de Carlos Buller investiga la producción de vino y aguardiente en Arequipa y Moquegua, y cómo este influye en la articulación de la región entre los siglos XVIII e inicios del XIX.

Los artículos de Víctor Condori y Lizardo Seiner tocan un tema de mucha actualidad: la actividad minera desde la independencia hasta la primera década del siglo XXI. Condori hace un detallado estudio de las dificultades que afrontaron los empresarios mineros en Arequipa durante el siglo XIX. Mientras que el trabajo de Seiner brinda un panorama regional en el siglo XX, y señala que durante la primera mitad del siglo no existe un proyecto como la Cerro de Pasco Copper Corporation, de la región centro. Seiner dice que en la segunda mitad del siglo XX los grandes proyectos volvieron al sur del Perú, pero sin articular económicamente a la región, como las minas en otras etapas de la historia del sur.

Finalmente, el capítulo de Monsalve, ‘Desarrollo de la empresa y la industria en la región sur entre 1890 y 1930’, focalizado en Arequipa y Cusco, retoma el tema planteado por Riesco del desarrollo local sobre el regional, y además analiza el rol que las empresas familiares y la actividad política empresarial tuvieron en los desarrollos locales y regionales entre 1890 y 1930.

En resumen, el libro es un esfuerzo de largo plazo para entender cómo la evolución económica contribuye a la formación de lo que hoy llamamos la región sur o el surandino y sus retos a futuro, finaliza Monsalve.

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