Elecciones y democracia Política comparada

Democracia en EEUU en peligro: Un análisis del asalto al Capitolio

08 enero, 2021

Las investigadoras CIUP Cynthia A. Sanborn y Leda M. Pérez reflexionan sobre lo acontecido el último 6 de enero en Washington.

“El día 6 de enero quedará grabado como un día infame para la historia de Estados Unidos” afirma Leda M. Pérez, investigadora CIUP sobre la irrupción en el Capitolio por parte de una turba de ciudadanos de ultra derecha. El asalto se produjo mientras se llevaba a cabo la confirmación de la victoria electoral de Joseph Biden: como un intento de impedir la confirmación de un presidente elegido por el voto popular y electoral en esa nación.  Si bien han habido otros ataques al Capitolio en la historia del país, este es inédito por varias razones.

En primer lugar, Pérez califica lo sucedido como un acto de insurrección que se veía venir desde los primeros días de la presidencia de Trump. Sus mensajes y discursos durante todos estos años han sido de ponerle leña al fuego a escenarios de por sí tensos, por lo que el asalto al Capitolio, aunque abrumador, se convierte en la consecuencia lógica: “Esto no es una insurrección que sucede en el vacío, sino que surge a raíz de la retórica violenta de un presidente que ha alentado actitudes antidemocráticas, en contra del Estado de Derecho” sostiene Pérez.

Por su parte, Cynthia A Sanborn, profesora del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad del Pacífico, comenta que los actos por parte de los seguidores de Trump corresponden a lo propio de malos perdedores.  “Al perder la elección presidencial y también la mayoría en ambas cámaras del Poder Legislativo, Trump reacciona “pateando el tablero" de manera vehemente, y una parte de sus seguidores se sienten motivados a hacer lo mismo” afirma.

As,í hay que entender por qué está perdida electoral es tan dolorosa para la base social de Trump. A palabras de Pérez esta elección confirma que el mito del país que tienen, ya no existe “un país excepcional y superior a todos los demás, en el cual la mayoría es de raza blanca y de religión cristiana.” La investigadora explica que desde hace ya varios años los cambios demográficos en EEUU llevan a que sea una sociedad multirracial y multicultural, donde “en poco tiempo es probable que los “blancos” (o quienes se identifiquen como tal) pasen a ser una minoría, lo que genera temores exagerados de pérdida de poder y privilegio”.   Así se explica lemas como “Make America Great Again”, o más recientemente “Save America”, frases defendidas desde la presidencia y su entorno.

Un trato diferenciado

Uno de los actos simbólicos más chocantes en el asalto al Capitolio fue el ingreso a este recinto de la bandera confederada, símbolo de orgullo de los blancos de los estados del Sur de EEUU, quienes perdieron la Guerra Civil en defensa de la esclavitud de los afroamericanos.   Junto con ello, algunos   portaron otros atuendos explícitamente pro-Nazis, glorificando los campos de exterminio de los judíos y hasta el execrable lema “6MWE” o “6 millones no fueron suficientes”, en referencia al genocidio. 

A pesar de la evidente connotación negativa de estos símbolos, los irruptores pudieron ingresar sin mayor oposición por parte de las fuerzas del orden.  Sobre este tema muchos han comentado el doble rasero para el control de las manifestaciones pacíficas de Black Lives Matter (BLM) con las ocurridas en el Capitolio.   “Durante las manifestaciones de BLM, vimos a un presidente que llamó a la Guardia Nacional, incluso con una fuerte respuesta violenta. Cuando lo comparamos con lo ocurrido en el Capitolio donde los insurgentes entran con total facilidad al Capitolio es impresionante y nos deja muchas incógnitas” comenta Pérez.

Para Sanborn la responsabilidad recae no sólo en el presidente Trump por venir azuzando a la extrema derecha, sino también a miembros de su partido, empresarios y líderes religiosos simpatizantes con su discurso separatista.  “Donald Trump debe ser enjuiciado por provocar abiertamente a la violencia. Sin embargo, no se debe olvidar a quienes lo han venido apoyando durante todo este tiempo, ellos son sus cómplices y también son responsables” sostiene Cynthia A. Sanborn, también investigadora CIUP.

¿Una democracia sólida?

En sus 244 años de vida republicana, Estados Unidos no ha conocido lo que es un golpe de estado al nivel federal.  Para varios analistas esto fue lo que estuvo a punto de ocurrir en tan solo pocas horas, mientras para otros lo ocurrido fue una estampida orientada no tanto a tomar el poder, sino a impedir la transición electoral.   De todas maneras, este sorpresivo asalto ha llevado a reflexionar sobre la fortaleza de una de las democracias más antiguas del mundo y sobre la necesidad de un replanteamiento de la misma para su subsistencia.

Sobre el tema Cynthia A. Sanborn reflexiona: “Lo ocurrido el pasado miércoles, y en realidad durante los últimos cuatro años de gobierno de Trump, nos ha mostrado algo que los expertos en política comparada saben: Ninguna democracia tiene garantía de inmortalidad.  Toda democracia tiene que ser practicada, respetada, y sobre todo defendida, pues siempre hay amenazas”.

Para Sanborn la democracia norteamericana ha sido amenazada también por las profundas y crecientes desigualdades económicas y sociales que se arrastran ya desde hace varios años: “La desigualdad en EEUU ha llegado a extremos que amenaza el ideal central de la democracia, que es la igualdad entre todos – la igualdad de derechos y oportunidades” acota.

Por su parte Leda M. Pérez sostiene que hay varias muestras de la solidez de la democracia norteamericana, quien viene defendiéndose férreamente desde que Trump asumió el cargo hace cuatro años: “Me gustaría pensar que la democracia de Estados Unidos es sólida, prueba de ello son las 62 demandas realizadas por Trump para invalidar la victoria de Biden y que fueron rechazadas. Resaltar también el buen funcionamiento del proceso electoral, que los mismos Estados, y oficiales, independientemente de sus preferencias políticas hayan avalado a Biden como ganador y no hayan aceptado la narrativa de Trump dan muestras de que algunas de las instituciones más importantes de nuestra democracia siguen intactas y funcionales.”

 

Artículos Relacionados
Elecciones y democracia hace 26 días
Elecciones y democracia hace 2 meses
Política comparada hace 2 meses
Elecciones y democracia hace 2 meses

Copyright 2019 - Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico