China y Asia-Pacífico Relaciones internacionales

China cambia la narrativa: ¿de origen a solución de la pandemia? Relaciones Perú–China podrían fortalecerse

22 abril, 2020

Columna de opinión de la investigadora CIUP, Cynthia Sanborn.

“Esta pandemia demuestra claramente que la tierra es el hogar común de los seres humanos y que el futuro de todos los países está estrechamente conectado.” - Yu Liang, Embajador de la República Popular China en el Perú, 17/4/2020. (1)

“Todos nuestros pedidos del mes pasado están retenidos en China y los que están en otros lugares, tienen que pasar por un cierto país muy poderoso que lo que ha hecho es confiscar el contenido de los aviones que aterrizan en sus suelos”. - Pilar Mazzetti, presidenta del Comando de Operaciones COVID-19, 9/4/2020. (2)

Apenas hace un mes y medio, mandábamos mensajes de solidaridad a algunos colegas chinos que no pudieron asistir a un taller en la Universidad del Pacífico (UP) sobre las relaciones entre América Latina y China (3), debido a las severas medidas de cuarentena en su país. Profesores y estudiantes chinos encerrados en sus casas las 24 horas al día: medida que nos pareció extrema. En poco tiempo, la situación es inversa y ellos nos mandan aliento y consejos para pasar la cuarentena, y nosotros les agradecemos a la distancia mientras enfrentamos a este enemigo común.

Al nivel de relaciones entre los Estados, ¿la situación es similar? ¿Nuestras relaciones oficiales con la China se estrecharán más en este contexto o nos vamos distanciando en la medida que cerramos fronteras y nos concentramos en la situación local?

América Latina y China
En la II Reunión del Foro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la República Popular China, realizada en Chile en 2018, se acordó un “Plan de Acción Conjunto de Cooperación en Áreas Prioritarias CELAC-China (2019-2021)”. Este contiene siete áreas prioritarias, incluyendo infraestructura y transporte, comercio, inversión y finanzas. Solo al final, en una categoría de “otros”, aparece lo siguiente;

“Intensificar el diálogo y el intercambio en el sector salud y, en especial, en los ámbitos como la medicina clínica, el control y prevención de enfermedades… (y) la respuesta a emergencias sanitarias”; así también, “apoyar la cooperación directa entre los entes gubernamentales, regionales, locales y las instituciones médicas y sanitarias, con el fin de fortalecer los sistemas de salud de los distintos países de la región.” (4).

Lo que parecía un tema secundario en 2018, hoy se convierte en la prioridad, tanto nuestra como de todo el mundo. Como señala Enrique Dussel-Peters de UNAM, China hoy es uno de los pocos países que puede abastecer al mundo con el equipamiento médico que tanto se necesita, dada la fortaleza de su sector manufacturera y el hecho de que otros países ricos habían trasladado sus operaciones allá años atrás (5). Y como comenta Margaret Myers del Diálogo Interamericano, co-organizador de nuestro taller de marzo, China ahora tiene una oportunidad para cambiar la narrativa, de ser el país donde se inició la coronavirus, a ser líder en la lucha global contra la pandemia (6). También le permite resaltar las diferencias con las poderosas democracias occidentales – especialmente EE.UU.– sumergidos en su propia crisis y acumulación diaria de muertos.

Según las autoridades chinas, hasta la semana pasada su Gobierno había proporcionado suministros médicos a 127 países y cuatro organizaciones internacionales, incluidas miles de millones de máscaras quirúrgicas y ropas protectores, millones de reactivos de prueba y decenas de miles ventiladores. China también donó $20 millones a la Organización Mundial de la Salud (OMS), envió equipos de expertos médicos a 11 países (entre ellos Italia, Pakistán, Irán, Irak y Venezuela), y ha realizado más de 70 videos conferencias con expertos de más de 150 países y organizaciones internacionales. Los expertos chinos intercambiaron experiencias anti-epidémicas con el personal médico local para ayudarlos a mejorar sus capacidades de prevención y control de epidemia y de diagnóstico y tratamiento.

Fuera del Estado, las empresas y diversos grupos civiles en China también han donado suministros médicos a más de 100 países. Jack Ma, fundador de Alibaba y uno de los hombres más ricos de China, anunció donaciones a 24 países de América Latina, incluyendo 2 millones de mascarillas, 400,000 kits de prueba y 104 ventiladores.

Además de hacer donaciones, el Ministerio de Comercio de China ha redoblado esfuerzos para ordenar la venta internacional de suministros médicos de parte de sus empresas. Han reforzado medidas de control y publicado listas de fabricantes certificados —después de quejas sobre la calidad de lo que exportaron— por las autoridades reguladoras, lo cual genera retrasos, quizás inevitables. Hasta el 8 de abril, 58 países y regiones habían firmado contratos de adquisición comercial de suministros médicos con empresas chinas, y otros 71 países y diez organizaciones internacionales están en conversaciones para dicha compra (7).

Mientras que el presidente Donald Trump de EE.UU. insiste en calificar la pandemia como “el virus chino”, y retira el apoyo de su Estado a la OMS por su supuesto sesgo hacia ese país, los Gobiernos de nuestra región buscan aceleradamente el apoyo de China para enfrentar una situación que pone a prueba la profunda debilidad y desigualdad de nuestros sistemas de salud pública.

Venezuela fue uno de los primeros países de recibir apoyo de China, el 19 de marzo, con un envío de 4,015 kits de pruebas, más reactivos químicos, purificadores de aire, mascarillas y guantes. Según los reportes en medios, esto constituyó una suerte de declaración política conjunta, pues poco antes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) había rechazado el pedido del Gobierno de Maduro de un préstamo de $5 mil millones para reforzar el sistema de salud venezolano. Una segunda remesa llegó a inicios de abril, con 500,000 pruebas y una delegación de especialistas médicos.

Pero el apoyo chino no solo va para sus aliados geopolíticos. Aunque hasta la fecha el presidente Bolsonaro de Brasil sigue subestimando tanto la gravedad de la pandemia como la importancia de China para su país, algunos gobernadores y alcaldes decidieron sobrepasarlo, y contactar directamente al Gobierno chino pidiendo ayuda. Ahora el BRICS New Development Bank, con sede en Beijing, alista un préstamo de US $1,000 millones a Brasil para mejorar su infraestructura sanitaria y social.

Chile y Perú se distinguen de ambos extremos, pues mantienen largas y estables relaciones con la República Popular China, sin compartir su orientación ideológica ni modelo político y sin incurrir –hasta ahora– en mayores tensiones con EE.UU. En el caso chileno, las buenas relaciones con China se extienden al sector privado, donde el millonario Andrónico Luksic ha jugado un papel clave en mediar a favor del gobierno de Sebastian Piñera frente a las autoridades chinas para acelerar el envío de suministros médicos, gracias a su historia de negocios y relaciones filantrópicas y educativas con China, que datan des la época de Augusto Pinochet.

Perú ¿haz tu cola?
El primer caso conocido de coronavirus en el Perú fue confirmado por autoridades el 6 de marzo, y desde allí estamos en una carrera con el resto del mundo para los equipos, pruebas y experiencia necesaria para enfrentar la pandemia. Los primeros anuncios de donaciones chinas llegaron el día siguiente, como resultado de la coordinación entre la Embajada de la República Popular China, la Cancillería peruana, el Ministerio de Salud y varias entidades chinas. El 7 de marzo, la empresa BGI y la Fundación Mammoth anunciaron una donación de reactivos para realizar las pruebas rápidas para el diagnóstico de coronavirus (Covid-19) para 1000 casos sospechosos (8).

A inicios de abril, la Embajada de China en Perú informó que enviarán 10 000 kits de pruebas moleculares, 2 000 trajes de protección, 500 termómetros de pistola, 2,000 anteojos protectores y 2,000 pares de guantes de uso médico. A esto se suma el apoyo de Jack Ma y Alibaba, con 100 000 mascarillas, 20 000 kits de pruebas moleculares y 5 ventiladores mecánicos. Por su parte, la Municipalidad de Zhongshan de la provincia de Guangdong, donará 200 000 mascarillas, 100 termómetros de pistola y 2 soluciones térmicas de detección de fiebre. "Es preciso destacar que Zhongshán es la ciudad de origen de una buena parte de la comunidad china residente en nuestro país", manifestaron fuentes de Cancillería (9).

Otra es la historia con las compras de equipos y material médicos de China. El 19 de marzo, el presidente Vizcarra declaró la compra de un millón 400 mil pruebas rápidas y 200,000 pruebas moleculares a dos empresas chinas, y posteriormente, el Ministerio de Salud (MINSA) ha gestionado la compra de unos 500 ventiladores a un proveedor chino, mientras que la CONFIEP también ha comprado respiradores de China para el Estado peruano. Sin embargo, por las expresiones de las autoridades peruanas, el Perú aparece más hacia el final de la cola. Hace poco la doctora Pilar Mazzetti, presidenta del Comando de Operaciones COVID-19 en el Perú, se quejó de que las compras pedidas a China (y otros países) en marzo se retrasaron, por supuestos obstáculos en el camino puesto por EEUU. Nuestro ministro de Salud incluso mencionó la posibilidad de mandar un avión del gobierno a China para recoger las compras (aunque no encontramos confirmación del hecho).

Más allá de la cuarentena
Nuestra recuperación de esta pandemia exige respuestas globales y multilaterales. Frente a las crisis del pasado, EE.UU. ha aportado liderazgo político y generosa ayuda humanitaria, situación diferente ahora. Hacia adelante, ¿China va a cumplir este papel? ¿Aprovechará el vacío de poder del Occidente para aumentar su influencia en nuestra región? ¿Y así también exportar su modelo de Estado y sociedad?

En el corto plazo el balance de nuestras relaciones con China es positivo, en la medida que la amistad forjada en los últimos años nos puede ayudar hoy. Pero es bastante menos claro lo que podemos esperar de tales vínculos a futuro.

En el ámbito económico, en este primer trimestre, la economía China ha sufrido su primera gran caída desde 1992. Para el año 2020, si bien es temprano, analistas proyectan que el Producto Bruto Interno (PBI) chino puede caer desde 6.1% en 2019 a 2.5% o menos, con implicancias fuertes para el Perú. Como han comentado Kevin Gallagher y Margaret Myers, aún si la economía china rebota antes del resto, puede tener menos capacidad para aumentar sus importaciones de nuestra región (10). Asimismo, la pandemia ha resaltado los riesgos de nuestra creciente dependencia en China como destino para nuestras exportaciones primarias.

Es posible que China mantiene un papel importante en nuestra región como acreedor, y dispuesta a ofrecer alivio a sus deudores en contextos de recuperación. Asimismo, las grandes inversiones ya comprometidas a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (Belt and Road Initiative -BRI) podrán continuar, siempre que nuestros países pueden cumplir sus compromisos de contraparte. Idealmente, habrá inversiones chinas que reflejen también la promesa del 2018, de cooperar para mejorar nuestros sistemas de salud pública, así también para avanzar en investigación científica y desarrollo tecnológico para prevenir futuras epidemias. Pero también es posible que los planes del BRI se reduzcan por una menor capacidad de las empresas y los bancos chinos para operar en el exterior.

En el área política, es improbable que China intenta exportar su modelo de Gobierno a nosotros. Admiramos su capacidad de armar hospitales en días, y mantener un férreo distanciamiento social, pero también persisten dudas respecto a la transparencia con propia población, y la extrema vigilancia ciudadana, que implicaría restringir libertades que nos han costado mucho conquistar. Además, hay otros casos modelos, como los estados desarrollistas del Sudeste Asiático, como Corea del Sur, y la misma Taiwán, donde autoridades democráticas, con Estados fuertes, han respondido con eficacia, y sin el autoritarismo drástico del régimen chino.

Antes de imaginar un mundo dominado por China pos-COVID19, imaginamos un mundo multi-polar en el cual, de todas maneras, Asia –con toda su historia, riqueza y diversidad– tienen mucho por enseñarnos, y nosotros bastante por enseñar y aprender.

Referencias

(1)https://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/una-reflexion-sobre-el-futuro-de-la-humanidad-por-yu-liang-noticia/

(2)https://peru21.pe/peru/coronavirus-en-peru-pilar-mazzeti-asegura-que-se-trabaja-para-traer-equipos-medicos-comprados-de-china-dia-25-hoy-09-de-abril-en-directo-vivo-online-ultimas-noticias-muertos-infectados-contagiados-ultimo-minuto-martin-vizcarra-minsa-minuto-a-minuto-del-covid-19-alerta-sos-estado-de-emergencia-cuarentena-online-noticia/

(3)https://www.thedialogue.org/events/the-bri-and-latin-america-prospects-and-implications/

(4)https://celac.rree.gob.sv/documento oficial/plan-de-accion-conjunto-de-cooperacion-en-areas-prioritarias-celac-china-2019-2021/

(5)https://brazilian.report/latin-america/2020/04/12/china-latin-america-medical-aid-fight-coronavirus/

(6)https://www.smh.com.au/world/south-america/as-virus-approaches-china-courts-latin-america-with-medical-diplomacy-20200327-p54elu.html

(7)http://www.embajadachina.org.pe/esp/fyrth/t1768731.htm

(8)“El Gobierno y pueblo chino están dispuestos a seguir apoyando activamente al Perú para luchar contra el coronavirus. La Embajada de China mantendrá estrechas coordinaciones y cooperaciones con el Ministerio de Salud, con el objetivo de proteger conjuntamente la salud y el bienestar de ambos pueblos.” http://www.embajadachina.org.pe/esp/sghd/t1753222.htm

(9)https://canaln.pe/actualidad/coronavirus-municipalidad-china-dono-200-mil-mascarillas-al-peru-n410496

(10)https://www.americasquarterly.org/content/could-china-be-white-knight-again-latin-america

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